Los ciegos ven a las hadas mucho mejor que nosotros,que no vemos de sus alas el brillante resplandor, porque nuestros ojos llenos están de ideas malvadas,de ansias endemoniadas, muy contrarias al amor.Aunque las hadas susurren, los sordos oyen sus sones,pese a las ingratas voces del circundante clamor;nosotros no las oimos porque llenos de codicia,sólo oímos la malicia que canta en nuestro interior.